Beto Bahl

BIOGRAFÍA

QUIEN SOY

Soy Adán Bahl, muchos me conocen como Beto. Vivo en Paraná con mi familia. Soy contador de profesión, músico y maestro mayor de obra, pero elegí dedicar mi vida a mis mayores pasiones: la política y la gestión pública.

Fui 8 años Ministro de Gobierno y actualmente soy el Vicegobernador de la provincia de Entre Ríos, elegido en las elecciones de 2015.

Esta actividad me ha dado la oportunidad de conocer a mucha gente buena y comprometida de toda la provincia, dispuesta a trabajar por los demás. Juntos hicimos realidad muchas soluciones y proyectos. Y sé que hoy compartimos el mismo anhelo de hacer lo mejor para Entre Ríos.

LA FAMILIA

Con Claudia estamos juntos desde hace 23 años, nos casamos en el ´95 y tenemos tres hijos, Nahuel (21) Franco (17)y Joaquín (15).

La conocí en la época que iba a la universidad y tocaba el acordeón los fines de semana. En esa época ensayaba en la orquesta “Cuarteto del Plata” en la que su padre, Oscar Silva -El Flaco-, tocaba el bajo. Entre la facultad y los ensayos nos conocimos. Me costó conquistarla, pero nos encontramos y nos enamoramos.

Estoy muy orgulloso y agradecido de la familia que fuimos construyendo juntos.

LA POLÍTICA

Como a muchos argentinos de mi generación, el peronismo me conquistó desde chico. Empecé militando en la facultad y en los barrios, siendo parte de la Juventud Peronista de Paraná, y ocupé distintos cargos en el partido.

Hace poco mis hijos me preguntaron por qué decidí tomar este camino. Y mi respuesta fue que la vida cotidiana de todos nosotros está atravesada por decisiones políticas que definen desde el precio del pan hasta la libertad de las personas. Y que por eso me comprometí a ser parte de esas decisiones, para poder intervenir y mejorar esa realidad.

Sé que para muchos jóvenes Eva y Perón no significan mucho.

Pero sus ideales y aquel país que soñaron y que fueron capaces de poner en marcha, dejaron una huella imborrable en mi vida. La justicia social, tal vez la bandera más sentida de este movimiento fundado hace más de 70 años, sigue siendo un objetivo pendiente. Y un motivo suficiente para seguir luchando.

LA MÚSICA

La música es fundamental en mi vida, ando con el acordeón para todos lados. Aprendí a tocar con Raúl Varelli, un querido maestro.
Cuando empecé a estudiar en la UNER daba clases de acordeón para pagarme la carrera. ¡Pero también porque me encantaba!

Fui parte de varios grupos, la “Bandita San Blas”, “Alegres musiqueros”, el “Cuarteto del plata”, “Cuarteto Gigante” y “Gelatina”. Compuse más de 30 temas y algunos son interpretados por bandas populares como Los Príncipes.

Cada vez que puedo -y me invitan- toco en las fiestas de la provincia. Me gustan mucho las canciones populares y la música alemana.

MIS ORÍGENES

Soy descendiente de Alemanes del Volga y llevo esa herencia con orgullo. Me gusta cocinar lechón al horno con filzell con la receta que me enseñó mi abuela y me encanta la polca.

Mi padre, Horacio Bahl, y mi madre, Magdalena Gareis, se conocieron en la zona de Aldea Salto, en el departamento Diamante. Eran gente de trabajo y de pocas palabras, pero me enseñaron con el ejemplo valores fundamentales para la vida, como la honradez, el respeto por los demás, la importancia de esforzarse para salir adelante y de cuidar a la familia.

Cuando era chico vivíamos en calle Muñiz (ahora es barrio Paracao).

Hice la primaria en la escuela Santa Fe y la secundaria en la Técnica N°1 Francisco Ramírez, donde me recibí de Maestro Mayor de Obras, mi primer oficio.

LOS JÓVENES

Como dije, la función pública me da la oportunidad de conocer a mucha gente comprometida y cada encuentro es una oportunidad en la que el diálogo sincero es el valor más importante.

Pero hay algo que me da mucha felicidad y esperanza: charlar con los jóvenes y descubrir en ellos las ganas, la pasión y la creatividad con que miran el mundo: necesitamos sus ideas y sus voces; los necesitamos atentos y críticos a los desafíos y las demandas de la sociedad del siglo XXI.